Cd. Victoria, Tamaulipas.- La mañana en el CBTis 236 comenzó diferente este viernes.
No hubo flores ni globos –“se acabaron muy temprano”, bromeó el director Marcos Saldaña García–, pero sí hubo un gesto cálido y sorpresivo: un desayuno para celebrar, por primera vez, a los padres trabajadores del plantel con motivo del Día del Padre.
En medio de una jornada de actividades por las campañas escolares contra las adicciones, el equipo directivo aprovechó el espacio libre en la agenda académica para organizar un pequeño convivio en honor a los docentes y trabajadores que también son padres de familia.
“Fue una pequeña sorpresa. Es un pequeño almuerzo, realmente es convivir, el poder compartir alimentos como la familia que somos”, expresó Saldaña García.
“Los papás también se merecen este tipo de almorcitos”, añadió con una sonrisa mientras saludaba a los asistentes.
Con apoyo del delegado sindical José Luis Dimas, quien también estuvo presente en la organización, el evento se planeó con sencillez pero con un profundo sentido de agradecimiento.
“Lo hicimos con mucho agrado. Queremos que se sientan arropados, apapachados. El domingo lo celebrarán con sus familias, con sus hijas, hijos… pero por parte de la escuela no quisimos dejar pasar este pequeño detalle”, explicó Saldaña García.
Entre un nutrido desayuno y buen ánimo, los festejados bromearon con que ahora les tocará a ellos cocinar el domingo.
“¡Pónganse el mandil!”, dijo el director en tono juguetón.
“Espero que ya hayan escogido el regalo, dado el dinero y comprado la comida que se va a preparar”, añadió entre risas, contagiando el ambiente distendido.
Los propios trabajadores del CBTis comentaron que es la primera vez que reciben un reconocimiento especial por el Día del Padre dentro de la institución, algo que valoraron mucho.
“No todo es trabajo, no todo es compromiso laboral. Esta también es una gran familia”, dijo el maestro Dimas agradecido por el momento.
Ante la buena respuesta, el director del plantel aseguró que este homenaje no será una excepción, ya que vino para quedarse por los próximos años.
«Ya lo vamos a instituir como parte de las actividades de la escuela”.
Con ese gesto sencillo pero significativo, el CBTis 236 demostró que también los padres merecen ser celebrados con el mismo calor humano con el que, día a día, ellos trabajan y educan.
