Ciudad Victoria, Tam.- Desde el ejido Luz del Campesino, en el municipio de Güémez, un hombre del campo tamaulipeco ha logrado lo que pocos imaginaron posible: convertir la hoja de maíz para tamal en un producto de exportación que hoy cruza la frontera cada semana rumbo a los Estados Unidos.
Su nombre es Carlos Reyes Rodríguez, fundador de la empresa Raymart, la única en Tamaulipas que exporta este producto tradicional a gran escala. Con orgullo y disciplina, Reyes envía más de 50 toneladas semanales de hoja de tamal a diversas ciudades estadounidenses, donde las comunidades mexicanas mantienen viva la costumbre de elaborar este platillo que sabe a hogar y a raíces.
“Estamos exportando tres tráileres por semana, entre 45 y 50 toneladas, principalmente al mercado de Estados Unidos”, cuenta con satisfacción. “Allá hay mucha demanda, sobre todo en los meses previos a diciembre, cuando los tamales no pueden faltar en las fiestas”.
Lo que comenzó hace más de dos décadas como un pequeño empaque familiar impulsado por él y su padre, hoy se ha convertido en un ejemplo de éxito rural.
En Raymart, cada hoja es seleccionada a mano, clasificada y empacada con un cuidado casi artesanal.
“La calidad es lo que nos distingue. Elegimos la hoja directamente del campo, la separamos por tipo y la empacamos bajo estándares que nos permiten competir afuera”, explica.
La empresa no solo ha llevado el nombre de Güémez más allá de las fronteras, sino que también genera empleo a más de 50 familias, principalmente mujeres de la región, quienes participan en el proceso de selección.
“Son muy detallistas y limpias en su trabajo. Para mí, darles empleo ha sido una gran satisfacción”, expresa con orgullo.
Pese a las políticas proteccionistas del gobierno estadounidense, Reyes señala que sus exportaciones no se han visto afectadas.
“Por fortuna, los productos agrícolas y perecederos no han tenido incrementos en aranceles. Eso nos ha permitido seguir enviando sin contratiempos”, comenta.
Este año, la temporada alta llegó con fuerza desde agosto, y los pedidos no paran de crecer.
“A diferencia de años anteriores, los precios no se van a disparar tanto, porque hubo buenas cosechas. Pero sigue siendo un producto muy demandado y de valor”, afirma.
De cara al futuro, Raymart busca expandirse y llegar a nuevos destinos internacionales.
“Nuestra meta para 2026 es fortalecer la exportación, seguir creciendo y mantener la calidad que nos ha abierto las puertas”, asegura el empresario, cuya tenacidad ha convertido un producto humilde del campo en un símbolo de orgullo tamaulipeco.
Así, entre el aroma del maíz seco y el eco de las empacadoras, Carlos Reyes Rodríguez demuestra que el talento rural de Tamaulipas también cruza fronteras, llevando un pedazo de su tierra —y de la tradición mexicana— hasta los hogares donde un tamal sigue siendo sinónimo de familia y celebración.
