Cd. Victoria, Tamaulipas.- La representación estatal de la SADER enfrenta un clima interno de tensión luego de que Jefes de Distrito de Desarrollo Rural señalaran que se les está solicitando su dimisión de manera verbal, bajo un esquema que describen como intimidatorio y carente de sustento jurídico.
De acuerdo con los testimonios recabados por este medio, varios de los afectados acumulan décadas de servicio público en la dependencia federal, trayectoria que —afirman— hoy no está siendo considerada al momento de exigirles su salida.
Los trabajadores sostienen que la presión no se limita a una solicitud informal, sino que se acompaña de un entorno de hostigamiento constante, exclusión de reuniones institucionales y cargas operativas excesivas, lo que, aseguran, configura un patrón de violencia laboral y psicológica.
En vísperas de la visita a Tamaulipas del secretario federal, Julio Berdegué Sacristán, programada para el 25 de febrero, al personal inconforme se les otorgó un periodo vacacional hasta después que pase esta fecha, el cual, exponen los afectados qué es de una manera muy sospechosa.
▶️Señalamientos directos
Los denunciantes apuntan hacia el titular estatal de la dependencia, Román Rigoberto Garza Infante, a quien atribuyen la instrucción de solicitar renuncias sin documento oficial, sin notificación escrita y sin ofrecer las liquidaciones conforme a derecho.
Así también, que estas renuncias son por orden directa del secretario Verdegue, cuando se estima que el funcionario federal ni enterado esta de dicho manejo administrativo.
También indicaron que existen denuncias presentadas ante la Secretaría de la Función Pública por presunto acoso laboral, corrupción, tráfico de influencias, abuso de autoridad y decisiones administrativas discrecionales; sin embargo, aseguran no haber recibido información sobre el avance de esos procedimientos.
▶️“Nos quieren fuera aunque no haya faltas”
Los jefes de distrito relataron que al momento de pedirle la renuncia se le reconoció explícitamente que no existían observaciones negativas en su expediente.
“Llegan y nos dicen que no hay ninguna queja en nuestra contra, que nuestro trabajo esta bien, pero que aun así tenenemos que irnos”, expresó.
De igual modo, subrayan que las presiones incluyen metas operativas que deben cumplirse con recursos propios.
“Nos exigen asambleas, recorridos y atención a programas usando nuestros vehículos y pagando gasolina de nuestro bolsillo. Mientras tanto, a otros perfiles cercanos les asignan camionetas oficiales y combustible. No hay condiciones parejas”, sostuvo.
De acuerdo con los testimonios, también se han presentado bloqueos administrativos y retrasos deliberados en trámites, lo que afirman, busca desgastar a los funcionarios hasta que opten por presentar su renuncia.
▶️Riesgo operativo
Las Jefaturas de Distrito de Desarrollo Rural constituyen la base operativa de la SADER en territorio, al encargarse de ejecutar programas federales, coordinar a productores y supervisar acciones en campo.
La eventual salida de personal con amplia experiencia técnica implicaría una reconfiguración profunda de la estructura estatal y, advierten los inconformes, podría afectar la continuidad institucional y la atención directa al sector agropecuario.
Los trabajadores aseguraron que documentarán cada uno de los hechos para presentarlos formalmente ante el secretario federal durante su visita, con el objetivo de que se revise la actuación administrativa en Tamaulipas y se garantice el respeto a los derechos laborales de quienes han dedicado años —e incluso décadas— al servicio público.
